Comunicación Profesional Estratégica

Elegir de manera deliberada y consciente un estilo de comunicación profesional centrado en nuestros objetivos y adaptado a cada persona y situación

Gestión Saludable de la Hostilidad

Aplicar un Modelo de Gestión Saludable en la relación profesional que proteja nuestra salud física y emocional frente a situaciones hostiles

Prevención del Síndrome de Burnout

Abordar situaciones y condiciones de trabajo estresantes que suponen una vivencia negativa de desgaste y fracaso personal y profesional

Nueva ventana

COMUNICACIÓN FUNCIONAL EN LAS ORGANIZACIONES

Aprender, Crecer, Cambiar… o viceversa

“Cuando creíamos conocer todas las respuestas… de repente nos cambiaron las preguntas”
Mario Benedetti

Aprende, Crecer, Cambiar. Así nos han explicado el misterio de la vida, como si de los ingredientes inalterables de una receta milenaria se tratara, o bien de una fórmula de alquimia destinada a transmutar el animal indefenso que somos al nacer en el ser evolucionado y pensante en quien, no sin esfuerzo, podemos llegar a convertirnos.

Siguiendo esta  receta hemos “cocinado” desde hace unos cuantos siglos nuestros modelos de aprendizaje y su aplicación, ya sea dentro de la familia, los programas de la escuela, la universidad moderna o en cualquiera de las vías de aprendizaje profesional que hoy en día conocemos.

Según esta fórmula no es posible que se produzca el cambio sin que previamente se haya producido el aprendizaje que nos hacer crecer y madurar para poder llevarlo a cabo.

No seré yo quien discuta la eficacia de algo que lleva siglos funcionando, me considero un ferviente defensor de aquella vieja máxima: “lo que funciona… ¡ni tocarlo!”, sin embargo no puedo dejar de preguntarme por todas aquellas veces en las que esta fórmula fracasa en su aplicación concreta ante determinadas situaciones o determinados individuos.

¿Qué pasa cuando aprender no me lleva al crecimiento y por tanto al cambio? ¿Qué pasa cuando no consigo aprender tal y como estaba previsto o programado? ¿Qué ocurre cuando no es posible el aprendizaje? ¿Qué sucede sí las herramientas que me ofrecen o el horario o el modelo no se ajustan a mis necesidades o a mis posibilidades reales? ¿Terminan aquí todas nuestras opciones de crecimiento y por tanto de cambio?

Demasiadas preguntas para una vieja fórmula.

Si algo nos define como especie es la curiosidad, el deseo de escudriñar allí donde nadie había mirado antes, de llegar a ese lugar que nadie antes había pisado, de “hacer” lo que nadie hizo antes. La dificultad lejos de ser un impedimento acaba por convertirse en el detonador que nos lleva a mover nuestras rutinas hacia nuevos espacios donde encontrar aquello que casi de un modo intuitivo necesitamos.

Ha llegado el momento de “hacer de otro modo”, de empezar la casa por el tejado, de lanzarnos al cambio, tal vez la modificación de lo que siempre hacemos es el camino que nos llevará al lugar donde siempre quisimos ir.

Prueba otra receta: Cambiar, Crecer, Aprender, o tal vez Crecer, Aprender, Cambiar o por que no Cambiar, Aprender, Crecer y ¡a ver qué ocurre!